Después de una noche con mucha agua, ahora no llueve, pero hay que ponerse los chubasqueros.
Dejamos este pueblo impronunciable para adentrarnos en el parque natural. Aquí hay mucha pizarra y carbón. Pasamos al lado de varias minas. También una central nuclear y llegamos al parque natural que alberga la famosa Black Mountain.
La verdad es que impresiona. Bien asfalto, curvas con muy buena visibilidad pero también muchas, muchas ovejas y carriles muy estrechos.
Lo pasamos y en seguida buscamos la autopista, pues nos quedan 200 millas para llegar a Londres.
Menos mal que no tenemos excesivo tráfico y llegamos bastante bien. Directos a casa a descargar y luego al parking.
De regreso compra en el Sailsbury y a descansar.
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